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jueves, 22 de enero de 2015

El consumidor español demanda más comida casera y menús adaptados en los locales de restauración



- Controlar el gasto y no encontrar una experiencia diferente a la del hogar, principales motivos para no comer más fuera de casa.
- La media de precio considerado razonable es de 8,26 € para una comida en días laborables y de 11,63 € durante el fin de semana.

El consumidor español lo tiene claro: comería más fuera de casa pero sus limitaciones para hacerlo son fundamentalmente su necesidad de controlar el gasto y su deseo de seguir una dieta saludable y equilibrada. Por ello, exige a las empresas de restauración menús a precios cerrados y ajustados especialmente en días laborables-, más comida casera y tradicional en su oferta y respuesta a las necesidades de colectivos como los alérgicos al gluten, etc… Además, cuando los españoles se deciden a salir de casa para comer, cenar o tomar una copa esperan vivir una experiencia diferente a la que podrían tener en su hogar. En caso contrario, no ven compensada la inversión económica.

Estas son las principales conclusiones del estudio “Cómo recuperar al consumidor del fuera del hogar” centrado en el sector de restauración y realizado por AECOC mediante su plataforma de estudios del comprador AECOC Shopperview. Para el trabajado se ha entrevistado a más de 3.000 consumidores de Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga, Valencia, Coruña, Vigo, Bilbao y Baleares. En las tres primeras ciudades se ha realizado además un “diario del consumidor”, analizando todas sus comidas durante una jornada completa y, adicionalmente, en Madrid un “focus group”.

De este exhaustivo trabajo se desprende que el consumidor español quiere que las empresas de restauración trabajen fundamentalmente en tres áreas: cuidar la imagen (limpieza, mobiliario, decoración…), potenciar la comunicación con el consumidor (destacar las ventajas del consumo fuera del hogar, conectar con el consumidor por distintos canales…) y mejorar la calidad (en servicio y atención, y en productos –saludables, ecológicos, de proximidad…).

El estudio de AECOC analiza, asimismo, las preferencias de cinco colectivos distintos: jóvenes universitarios, personas con hijos de hasta 14 años, trabajadores con jornada partida, trabajadores senior y jubilados.

En ese sentido, el informe confirma que para los consumidores jóvenes y de mediana edad – personas con hijos menores de 14 años, trabajadores con jornada partida y universitarios- el principal aspecto a mejorar en la restauración es adecuar el precio a la calidad (20,8%, 19,5% y 14,2% del total respectivamente). Por el contrario, para los trabajadores de mayor edad y los jubilados el aspecto que ofrece mayores oportunidades de mejora es la atención del personal (17,3% y 17,4% respectivamente).

Por su parte, los jóvenes universitarios muestran su especial sensibilidad al precio pidiendo más promociones y descuentos (14,3%) y también es el colectivo que en mayor grado reclama más información sobre los productos (4,7%).

De igual modo, destaca el elevado uso que hacen de internet, tanto para consultar precios y promociones como para la localización/ubicación del establecimiento.

Debilidades y fortalezas:
En términos generales, los consumidores destacan como fortalezas del sector la variedad tanto de establecimientos como de tipos de comidas, la accesibilidad, las opciones de consumo –terraza, servicio en mesa, para llevar…- y la adaptación del precio a los diferentes momentos de consumo -día laborable, fin de semana…-.

En cuanto a las debilidades u oportunidades de mejora del sector todos apuntan a que el precio es elevado en relación a la oferta, la baja profesionalización y motivación del personal y un cierto estancamiento a la hora de adaptarse a las nuevas necesidades en la coyuntura actual.

¿Cuándo y cómo se consume fuera del hogar?

Según revela el trabajo de AECOC los segmentos de población que más consumen fuera del hogar de lunes a viernes son los de mediana edad y los trabajadores de más de 55 años, estos últimos especialmente en el desayuno a media mañana.

Por el contrario, los fines de semana los segmentos más intensivos en consumo son los menores de 45 años, especialmente en comidas, cañas, meriendas y cenas.

Además, el estudio elaborado mediante la plataforma AECOC Shopperview confirma que las expectativas del consumidor varían claramente dependiendo de si el consumo se realiza entre semana o en fin de semana.

Concretamente, todos los colectivos están dispuestos a pagar más en fin de semana que en día laborable en todos y cada uno de los momentos de consumo (desayuno, comida, cañas, cena…).

Así, los que habitualmente no desayunan fuera de casa indican que el precio medio que estarían dispuestos a pagar para un desayuno es de 2,16€ de lunes a viernes y de 2,54€ en fin de semana. En el caso de la comida principal el precio medio considerado razonable es de 8,26€ y de 11,63 respectivamente y, en el caso de las cenas, de 11,50€ -en días laborables- y de 13,36€ -en fin de semana-.

En cuanto a las razones para no hacer fuera de casa la comida principal del mediodía la mayoría de los encuestados apunta que echan en falta más recetas caseras, más productos ecológicos o más oferta para intolerantes al gluten.

Las conclusiones del estudio “Cómo recuperar al consumidor del fuera del hogar” realizado por la Asociación de Empresas del Gran Consumo, AECOC, fueron recientemente presentadas a responsables de las principales empresas del sector de restauración.

jueves, 9 de mayo de 2013

Empresas, asociaciones, administraciones y bancos de alimentos se reúnen en el I Punto de Encuentro AECOC Contra El Desperdicio Alimentario



- La jornada reunirá a más de 200 profesionales de todo el país.
- Inaugurará el Punto de Encuentro la Secretaria General de Agricultura y Alimentación del MAGRAMA, Isabel García Tejerina.
- Sólo desde la colaboración entre todos los eslabones de la cadena de suministro se pueden hallar las claves para luchar contra el problema.


Más de 200 representantes de las principales empresas de gran consumo del país, miembros de las asociaciones empresariales, administraciones públicas y bancos de alimentos se darán cita el 31 de mayo en Madrid, en el marco del primer Punto de Encuentro AECOC contra el desperdicio alimentario.

En un ambiente de colaboración, AECOC reunirá por primera vez a las empresas adheridas a su proyecto `La alimentación no tiene desperdicio, aprovéchala´ para poner en común aprendizajes y experiencias que ayuden a desarrollar una cadena de suministro más eficiente y sostenible.

La Secretaria General de Agricultura y Alimentación del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, será la encargada de inaugurar la jornada, en la que se abordarán los casos de éxito más destacados del sector.

El primer paso para frenar el desperdicio alimentario es contar con una planificación de todos los procesos que se llevan a cabo en la cadena de valor. Consciente de ello, Grupo Leche Pascual cuenta con diversas iniciativas de colaboración con sus proveedores para optimizar los procesos. De mano de Óscar Hernández, director de relaciones institucionales, asuntos regulatorios y sostenibilidad del Grupo Leche Pascual, los asistentes podrán conocer la estrategia de la compañía para reducir el desperdicio.

El marco normativo y legal es, sin duda, otro de los aspectos claves para avanzar en términos de colaboración. Andrés Perelló, miembro de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo analizará la legislación actual, cuál es el marco de actuación para las empresas y qué grado de prioridad presenta el desperdicio alimentario en la agenda europea.

España cuenta con 56 bancos de alimentos y en el último año, las donaciones alcanzaron los 104 millones de kg. Aun así, existen oportunidades tanto para incrementar las donaciones como para mejorar la redistribución de alimentos. Ana Bonet, responsable del departamento de clientes de Caprabo, compartirá con los asistentes el proyecto de microdonaciones de su compañía, un buen ejemplo en este ámbito.

Y es que las experiencias de las propias compañías son una importante fuente para el aprendizaje y las nuevas vías de colaboración. Por ello, Remi Sanz, director de comunicación de Matarromera y Ángel Fraile, gerente de desarrollo sostenible de Endesa, explicarán sus xperiencias en la optimización de excedentes. Una centrada en la co-producción con los excedentes generados y otra en la revalorización energética.

Colaborar más y mejor contra el desperdicio alimentario:
El desperdicio alimentario se produce en todos los eslabones de la cadena de valor, por ello, la organización de todas las entidades, industria, distribución, operadores y consumidor es necesaria para encontrar solución a este problema. De ello, se debatirá en la mesa redonda final en la que participarán Fernando Burgaz, director general de Industria Alimentaria del MAGRAMA; Ana Antequera, directora de comunicación de Ebro Foods; Agustín Ramos, secretario general de Carrefour; Antonio Uceda, director comercial de Stef y José Antonio Busto, presidente de la FESBAL.

Demasiada comida a la basura:
Según datos de la Comisión Europea, 1/3 de la producción mundial se acaba desperdiciando y los hogares tiran anualmente 2.9 millones de alimentos a la basura. Ni siquiera la crisis ha conseguido paliar las consecuencias de esta fatal de sensibilidad alimentaria y nuestro país se mueve en el promedio de desperdicio alimentario de los países industrializados.

Ante tal problema, AECOC puso en marcha en 2012 el proyecto `La alimentación no tiene desperdicio, aprovéchala´, una campaña que aúna los esfuerzos de empresas y entidades de nuestro país para luchar contra el desperdicio de alimentos.

La iniciativa, que ya tiene más de 220 compañías adheridas, cuenta también con el apoyo de las principales asociaciones y administraciones públicas.

AECOC es, con más de 25.000 compañías, una de las mayores asociaciones empresariales del país y la única que agrupa a fabricantes y distribuidores con el objetivo común de aportar más valor al consumidor.